lunes, 24 de mayo de 2010

Aguafuerte bicentenaria

El 31 de octubre de 2006 fue la última gala en el Colón antes del cierre para su remodelación. Ese día chicos de escuelas públicas de El Talar, Tigre, cantaron en el escenario del magnífico teatro en el marco de una gala a beneficio organizada por la Fundación Vuelo Nocturno, en la que también bailó Iñaki Urlezaga. Por primera y única vez en mi vida tuve la oportunidad de ingresar al Colón ya que fui invitado por ser el director de una de las escuelas participantes del evento. Quedé muy impactado con el teatro. Es algo de lo que los argentinos debemos sentirnos más que orgullosos. Después de cantar, los chicos, según nos había dicho la gente de la fundación, serían invitados a una comidita así, muy coqueta. Nada de eso sucedió, una vez finalizado el espectáculo fuimos invitados a salir por una puerta lateral. De ahí a los micros y taza taza cada uno a su casa.
Cuento esto para que entendamos que al Colón nunca entra el pueblo, y cuando lo hace es a cuentagotas, medio de contrabando.
En esta semana previa al bicentenario fuimos testigos del intercambio de esquelas entre el Jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires y la Presidenta de todos los argentinos. Tras numerosos gestos agraviantes del Ing. Mauricio Macri, la Dra. Cristina Fernández de Kirchner hace saber de su decisión de no concurrir a la reinauguración del Colón. Y, oh, las voces republicanas se alzaron. Qué el protocolo, que ella debería ir, que esto y que lo otro.
No va a ir, y me parece muy bien. ¿A qué va a ir? ¿A que la bardeen? Lo mismo que el Tedeum de la Catedral. No tiene sentido que Cristina vaya a escuchar las barbaridades de Bergoglio mientras el rejunte opositor aplaude.
El sábado a la noche estuve en la 9 de Julio. Una fiesta sensacional se está viviendo. El pueblo bailando y cantando en las calles. Nada de miedo ni crispación. Esperanza y alegría es lo que se sentía. Un millón de personas, más, había anoche. Lástima la lluvia de ayer. Hoy a las 24 es la reapertura del Colón, entre los invitados está Ricardo Fort, vos fijate, protocoler@. El pueblo va a seguir en las calles, como tiene que ser.

domingo, 2 de mayo de 2010

#cumbre2010



Los días 28, 29 y 30 de abril tuvo lugar en la UNSAM la IX Cumbre Iberoamericana de Comunicadores. No se propone acá hacer una detallada crónica de lo sucedido, si no más bien plasmar algunas sensaciones que nos dejó.


En primer lugar, sorprendidos porque un evento de tal magnitud se organizara en la ciudad de San Martín, distrito paradigmático del conurbano. Los sanmartinenses estamos acostumbrados ser destacados por otras cuestiones que no señalaremos desde aquí. Aunque cualquiera que lea esto podrá decir cualquier característica que le venga a la mente, con certeza alejada de un San Martín universitario capaz de albergar esta cumbre. Sin embargo, así es. ¿Qué fue esta cumbre? En principio un amontonamiento de paneles de disertantes de nivel desparejo con escaso tiempo de desarrollar sus temas. Se escucharon conferencias muy buenas, la del catalán Toni Puig sobre la marca de una ciudad y de cómo o no un gobierno municipal sabe transmitir un mensaje claro, y el sobrio y entretenido cierre de Dick Morris sobre marketing electoral fueron las más destacables (las más caras también presumimos). Abundaron los comunicólogos que hablan de campañas que ganaron, como si fueran ellos los que ganaran las elecciones. A todo esto nadie habló de campañas perdidas, de lo que el público, entre los que había estudiantes de comunicación, profesionales de marketing, periodistas y curiosos, podría haber sacado valiosas enseñanzas.
Marketing, marqueting, mercadeo, cómo vender, cómo engramparnos, y poco sobre otros aspectos de la comunicación en la política. Ah, no había mencionado que la presidencia del comité organizador estuvo a cargo del licenciado en comercialización Daniel Ivoskus, hijo del actual intendente y posicionándose como príncipe heredero. Hecha esta salvedad, continuamos. También se habló de nuevas tecnologías e internet. Pero como cada uno tenía apenas veinte minutos, muchos, como el caso de Alejandro Piscitelli, hablaban rapidísimo, pasaban volando imágenes que daban la impresión de haber sido levantadas de la red entre el desayuno y la ponencia, contaban en lo que andaban y ahí el moderador les avisaba que les quedaban cinco, y entonces proseguían más rápido aún, lo que hizo que algunos fueran inentendibles.
Fue llamativo que de todas las charlas que presenciamos sólo en una aclararan antes del comienzo que no se permitirían preguntas por una cuestión organizativa (?). Fue en la de Carlos Souto, ¿tendrá algo que ver con el artículo aparecido en El Argentino el domingo pasado? Una lástima, hubiera estado bueno preguntar un par de cositas. Otro momento, el asesor de la Alcaldía de Bogotá Jorge Aguilera comenta como al pasar una anécdota. Resulta que un no tan ignoto pero aún precandidato Uribe se presenta a un debate en el que, tras los sesudos análisis de sus estrategas, sale con los botines de punta a hablar de seguridad y a no moverse de ahí. Nos cuenta Aguilera, no sólo que a partir de ahí comenzó a tomarse en serio la candidatura de Uribe, sino que, y esto es lo que debería resultarnos sorprendente, el titular del diario El Tiempo de Bogotá al día siguiente era algo demoledor para su rival y que dicho titular había sido el que Aguilera mismo les había enviado.
Finalmente, algunas charlas que nos parecieron interesantes fueron: “Televisión pública como formadora de identidad regional en Chiapas”, de Hugo Villar, a partir de la que podemos ratificar el gran momento de nuestra televisión pública; “Cadeia da Legalidade: o Rádio como resistência ao Golpe militar no Brasi,” de Luciano Klöckner; Del boom de las radios zonales y los cables barriales al fenómeno multimedia en internet”, del periodista Eduardo Román; la charla sobre televisión digital del Dr. Osvaldo Nemirovsci, quien arrancó aplausos al decir que “no es casual que sea un gobierno peronista el que también traiga la televisión digital”, y la charla de Daniela Vilar sobre gobierno abierto, quien también se refirió a la militancia online y a los blogueros nac&pop, los grandes ausentes de esta cumbre.


miércoles, 10 de febrero de 2010

Viña: playa y carretes

El sábado las chicas y los chicos que trabajan en el Hostal Quinta del Mar nos invitaron a un grupo de pasajeros a un asado en Valparaíso. Hasta el Cerro Los Placeres nos dirijimos y pasamos una tarde muy linda con Tania, Tamara, Alex, Eduardo, Alexis y Débora, Patricio, Jenny y Sebastián. Después de la comida y unos copetes fuimos a Aché Havana, un lugar del centro de Valpo donde se baila salsa. Más tarde un grupo terminamos en Living Vip, un boliche en la zona de Reñaca.
El domingo playa con Eduardo y dos mendocinos, Francisco y Leo. Acá el mar es bastante violento y las olas lograron hacerme revolcar un par de veces. Al otro día los mendocinos regresaban así que a la noche fuimos un grupo grande al Cafe Journal, en Viña, a despedirlos. Otra noche de carrete que terminó tarde.
El lunes playa de nuevo, siempre en Reñaca, sector 5, con Eduardo de Rancagua, Fabio de Beahía Brasil, y Eduardo de Santiago. Ese día se armó joda en el hostel a la noche.
Ayer martes salí con Débora y Alexis a pasear a Valparaíso. Comimos congrio en el mercado y subimos con uno de los tantos ascensores de la ciudad al mirador 21 de mayo, desde donde se aprecia el puerto, la bahía y todo el litoral que va de Valparaíso a Concón. Después caminamos por la Plaza Sotomayor y por una de las ferias.
A la noche salimos con Eduardo a tomar algo y bailar. Primero fuimos a un lugar que se llama Locos x Viña, y después a una disco que se llama Kamikaze.
Hoy el día empezó medio nublado, estoy evaluando si ir a la playa o salir a caminar por Viña. Todavía hay lugares que no visité, como el Reloj de Flores o la Quinta Vergara.

sábado, 6 de febrero de 2010

Viña del Mar

LLegué el jueves a Viña del Mar. Me hospedé en el Hostal la Quinta del Mar, un lugar muy agradable con personal muy atento. Ese día salí a dar una caminata por la playa y regresé al hostal a descansar. Recién ayer fui a una de las playas, el agua es muy fría, pero muy fría, eh. La gente se mete un par de metros nomás ya que el Pacífico parece que se va abajo al toque.
A la noche fuimos con unos chicos que se alojan en el hostal, Débora, Alexis y Eduardo a "carretear" a Concón, una comuna vecina de Viña. Terminamos en Kinki Beach, una disco con terraza al mar con una vista hermosa. Ahora unas chicas que trabajan en el hostal nos invitaron a un asado y después a bailar a Valparaíso.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Cerro San Cristóbal

Bueno, el viajecito este parecía que se ponía mal. primero se me rompe el celu, por lo que ando sin cámara, y después para completarla pierdo los documentos. Por suerte ya hice los trámites pertinentes en el consulado esta mañana.
Me tuve que levantar temprano y terminé cansado, así que fui por una siesta. pero no es cuestión de bajonearse tampoco, así que a las 17 salí a dar una vuelta y conocí el Cerro San Cristóbal, que es el más añto de Santiago. Se sube por un funicular que fue inaugurado en 1925. En la cima hay una imágen de la Virgen desde Juan Pablo II en 1987 dio una misa. Lástima que andaba sin cámara porque desde allí se puede apreciar una vista espectacular de la ciudad.

lunes, 1 de febrero de 2010

Santiago, Chile

Ayer 19:30 llegué al Aeropuerto Internacional de Santiago. De ahí me tomé un bondi hasta la terminal de buses Los Héroes, esto es en Avenida Central y Libertador Bernardo O'Higgins (más conocida esta última avenida como La Alameda).

Decidí ir caminando al hotel para ir conociendo. me asombró la cantidad de gente que había en la calle. Sucede que había un espectáculo, visitaba Santiago la pequeña gigante y el señor escafandra, que no son otra cosa que dos muñecos gigantes traídos por una compañía francesa. Los santiaguinos parecían muy interesados en el espectáculo. Yo seguí mi trajinar hasta el Inmoba.

Después de un baño salí a cenar. Caí en el Patio Bellavista y allí me morfé una hamburguesa ($4100) y dos Cristal Lager de 355 ml ($1600 c/u). De ahí salí y caminé por el barrio Bellavista, charlé con la gente y conseguí cerveza más barata. Estaba cansado del viaje. A las 2:00 volví al hotel.

miércoles, 27 de enero de 2010

Timote, 65 años en tres días

La historia ya es conocida. A finales de mayo de 1970 un grupo de jóvenes secuestra a Aramburu, lo lleva a Timote, un pueblito a 500 km. de la ciudad de Buenos Aires, lo someten a un juicio revolucionario y al tercer día lo matan. El grupo de jóvenes es la organización peronista Montoneros. Aramburu, el general que sacó a Perón, que ordenó los fusilamientos de Valle y de los compañeros de José León Suárez, el que escamoteó el cadáver de Evita al pueblo peronista.
El autor imagina los diálogos que acontecen durante esos tres días, elige la ficción, dice, porque no permite el juicio. Descarta las versiones existentes, la de Firmenich es descartada de plano. Los tres días que van desde el secuestro hasta la muerte de Aramburu funcionan como una puesta en abismo de los últimos 65 años de historia argentina. Allí se exploran los años felices del primer peronismo, cómo esas políticas molestaban a las clases dominantes, los años de resistencia peronista, la alternancia de gobiernos militares y civiles con el peronismo proscripto, el caldo de cultivo que fueron esos años para la aparición de jóvenes de familias bien volcados al peronismo. La resignación del establishment con respecto a la imposibilidad de desterrar el peronismo. El intento de traer a Perón como una prenda de reconciliación y transformar al peronismo en un partido de la democracia liberal. Allí se prevén los años violentos por venir, la furia nunca vista hasta entonces del ejército, y el logro también de un partido justicialista domesticado, de saco y corbata.
Sabemos que José Pablo Feinmann tiene una visión particular del peronismo, quién no. Pero también sabemos, fuimos dolorosos testigos, que el partido justicialista fue la herramienta que se utilizó para implantar el neoliberalismo más salvaje que se vio por estos lares. Tampoco ignoramos que es desde el peronismo desde donde se intenta nuevamente levantar las banderas de Perón y Evita, que no son otras que justicia social, independencia económica y soberanía política.
La novela se inicia con el relato de la muerte de Fernando Abal Medina, delatado en una pizzería de William Morris por un hombre del pueblo, tres meses después de haber él matado a Aramburu. Después se cuenta el secuestro, juicio y muerte de Aramburu. Se nos cuenta un Abal Medina idealista, una Norma “La Gaby” Arrostito inteligente, la mujer del jefe, pero a la vez la figura maternal de montoneros, y un Firmenich frío, tosco y calculador, que espera un error del jefe para hacerse del liderazgo.
Como se dijo, los diálogos son supuestos, pero la lectura de la novela nos hace recorrer en todas direcciones los últimos 65 años de nuestra historia.